El Retorno

jueves, 12 de febrero de 2009




He estado en el infierno, encogido, perdido, tenso y rabioso como un perro malherido, acorralado entre cuatro paredes acolchadas riéndose de mí en plan Javier Gurruchaga; para despertar, un golpe de agua fría por la mañana, electroshock por las tardes, Gran Hermano por las noches... Bueno, alguna vez veíamos también a la Ana Rosa algún mediodía. ¿Acaso no hablo del infierno?? Querían acabar conmigo, con mi personalidad. He pensado en series infantiles cuando me enseñaban las manchas de Rorschach, les hablé del osito "Misha", de "Jacky y Nuca" y de por qué nadie sanaba de esa terrible depresión endógena a Calimero, les he conmovido tanto que me han dejado libre, según ellos ya estoy curado, ilusos... Mi identidad está a salvo, he vuelto con más furia que nunca, más rabioso que el capitán Garfio cuando le regalaron un violín.

Todo comenzó en una fría noche, por la Plaza de Santo Domingo...

1 comentarios:

Merui dijo...

miedito me das, pecador de la muralla....